lunes, 10 de agosto de 2015

En el alma.

Cada golpe le dolía. Uno tras otro tras otro, a cada cual mas doloroso. La realidad superaba con creces la situación. Progresivamente decidió bloquear los sentimientos, las caricias, los "te quiero". Sin culpa alguna, a aquello ya se le veía el fin.
La ocasión requería lágrimas, llantos y luto, pues se iba a escribir una nueva pagina de dolor. Cargada de miradas, de besos, de momentos, de ilusiones. Aquel dia, lo recordaba cruel. Como si le arrancasen las alas, le cortaran la libertad y le obligaran a quedarse en tierra. Aquel dia... le dolió en lo mas hondo, el alma.



 






Fotografías: La antigua Avidesa. Alzira

lunes, 3 de agosto de 2015

Crudo.

Sabia que no era el único que había entrado en su vida. Pues aún con aquella contrariedad, decidió amarlo como si no hubiese mañana.
Pero lo había. Era casi enfermizo para él pararse siquiera a pensarlo, pero al fin y al cabo uno no elige lo que tiene, sino que cada cosa elige con quien compartirse.
Algunas noches fueron frías como un iceberg, otras calientes y apasionadas como el fuego.
El sentimiento evolucionaba según pasaba el tiempo. Iba de mas a menos.
Lo que en su día fue ardiente, a día de hoy, estaba tirando mas hacia templado.
Aquello se enfriaba, cada vez mas rápido sin pensar en la situación ni en ver si tenia solución.






Fotografías: Cullera playa.

domingo, 19 de julio de 2015

Paraiso presente

Miró hacia delante y habían espinas y zarzas. Miraba hacia atrás y observo un campo de minas.
Continuó hacia delante, puesto que las zarzas las sufriría, pero mas allá se veía un bonito valle. Rebosante de un verde lima y lagos cristalinos, se dirigió allí, dejando todo lo malo atrás y fijando el objetivo en aquella llanura.
Las bombas lo demolieron, pero pronto pudo levantarse y continuar.
Las zarzas lo hirieron y rasgaron, pero pronto sano sus heridas.
Solo quedaba el ahora, aquella preciosa extensión de tierra; hecha para el deleite de todos los sentidos.
Para el tacto tocar aquella agua tan clara y el suave césped.
Para el olfato era un gusto oler aquel armonioso ambiente.
Para el gusto, habían unos frutos anaranjados colgando de algún que otro árbol, con un sabor delicioso.
Para la vista, no había mas que ver el paisaje que lo rodeaba.
Y para el oído, unos pájaros revoloteaban, creando melodías con sus finos picos cantarines.
Todo esto lo aprecio por fijarse en el presente y no mirar hacia detrás o hacia delante; fue maravilloso para él.




Fotografías: Camino Sima de l'Aigua (tavernes De La Valldigna).

viernes, 10 de julio de 2015

Presente?

Él creyó olvidarse ya de todo, ser feliz incluso. Y cuando menos se lo esperaba le propinó un golpe su pasado. Aquel pasado que él tanto amaba. Aquel pasado que rememoraba una y otra y otra vez antes de dormir. Aquel pasado tan agridulce que le hacía llorar mientras esbozaba sonrisas.
Solo entonces se dió cuenta de todo lo que vivió, tanto bueno como malo. Se dió cuenta de que aquella felicidad momentánea se debía al acompañamiento de alguien querido. Ese alguien le enseñó que la felicidad no estaba en alguien situado a su lado, si no dentro de sí mismo. Y aún así lo extrañó. Lo extrañó mucho. Pero él ahora estaba en el presente y no pudo hacer nada.



Fotografías: La gola de el Pujol.